La Liga Mayor vivió una auténtica montaña rusa de emociones. Borregos Ciudad de México y Pumas CU ofrecieron un espectáculo de alto voltaje en un duelo que será recordado como uno de los más intensos de la temporada 2025. El marcador final, 45-41, apenas refleja la magnitud de un enfrentamiento en el que ambas ofensivas superaron las 500 yardas, dejando a los aficionados al borde de sus asientos hasta la última jugada.
Desde el primer snap, quedó claro que los quarterbacks serían los protagonistas. Jorge Emilio González (7), de Borregos Ciudad de México, mostró un nivel superlativo. Con más de 100 yardas por tierra, convirtió carreras de 36, 51 y 73 yardas en touchdowns y sumó dos pases a las diagonales para Carlo Confalonieri (4) y Gustavo Sandoval (16). Cada acarreo suyo parecía desafiar la física; cada pase, un recordatorio de por qué Borregos había renacido esta temporada tras un 2024 difícil, en el que apenas lograron una victoria. Su liderazgo y capacidad para leer la defensa rival marcaron la diferencia en un juego que se jugó al filo del colapso.

Pumas CU no se quedó atrás. Leonardo Garza (3) se convirtió en el contrapunto perfecto, conectando tres pases de touchdown con Santiago Domínguez (83), Alonso Báez (32) y Carlos Don Juan (0). Los acarreos de Manlio Fabio Hernández (44), con dos anotaciones, y el de Alonso Báez (32) mantuvieron al equipo en la pelea hasta el último segundo. Cada avance de Pumas levantaba a la grada, y cada conversión de Borregos respondía con un rugido de alivio y euforia. El partido se convirtió en un verdadero duelo de ingenio, velocidad y fuerza.

El primer cuarto mostró la intensidad desde el arranque. González abrió el marcador con un pase de 11 yardas a Confalonieri, pero Pumas respondió de inmediato con un pase de Garza a Domínguez para empatar. La alternancia de anotaciones dejó claro que ninguno cedería sin luchar. En el segundo cuarto, Borregos estiró la ventaja con carreras y un gol de campo de 43 yardas de Luis Velázquez (37), pero Pumas recortó con un acarreo de Hernández, que casi iguala el marcador.
El tercer cuarto fue un desfile de explosividad ofensiva. González volvió a hacerse notar con un acarreo de 51 yardas para touchdown, mientras que Garza respondió con un pase escape de 46 yardas a Alonso Báez, mostrando que Pumas no se iba a rendir. Cada jugada parecía superar a la anterior, con defensas atrapadas en un mar de velocidad y precisión.
El último cuarto fue un carrusel de tensión. Pumas llegó a ponerse a solo tres puntos tras carreras y pases precisos, levantando a la afición del asiento. Pero la última acción del juego selló la historia: un pase de 37 yardas de González a Gustavo Sandoval coronó a Borregos con el 45-41 final. Pumas terminó su intento de remontada en la yarda 11, con un pase incompleto que dejó la sensación de haber luchado hasta el límite.

Con esta victoria, Borregos Ciudad de México confirma que este 2025 es un año de renacimiento y competitividad, sumando su tercera victoria consecutiva. Para Pumas CU, en cambio, el inicio es amargo: su peor arranque desde 2003, con marca de 0-3, y la urgencia de encontrar respuestas defensivas y ofensivas para no quedar rezagados.
Los aficionados presentes fueron testigos de un partido donde cada quarterback tuvo su momento de gloria, y cada jugada fue un recordatorio de que en la Liga Mayor, la emoción nunca falta. Jorge Emilio González y Leonardo Garza dejaron claro que, cuando se enfrentan quarterbacks de primer nivel, el espectáculo es inevitable.

